Un buen uso no solo protege tu cultivo, también cuida tu salud y el medio ambiente .
Factores como el viento, la dosis, el tipo de boquilla y la calibración del equipo pueden marcar la diferencia entre una aplicación efectiva y una pérdida total.
Recuerda:
Lee siempre la etiqueta del producto.
Usa equipo de protección personal.
Aplica en condiciones climáticas adecuadas.
Respeta los periodos de reentrada y carencia.
Aplicar bien no es solo una tarea técnica… es una muestra de compromiso con el agro y con el futuro.