La respuesta es no.
La capacidad de un suelo para almacenar agua influye directamente en el desarrollo de los cultivos, la eficiencia del riego y la productividad agrícola.
En nuestro último taller, el Dr. Germán Esquivel Mata, representante de Duwest Drokasa, nos explica las principales características de los suelos arenosos, limosos y arcillosos, y cómo cada uno responde de manera diferente frente al agua.
Conocer tu suelo es el primer paso para tomar mejores decisiones en el campo.